Tempo  un'ora 38 minuti

Coordinate 1494

Caricato 16 luglio 2017

Recorded luglio 2017

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13 m
-3 m
0
4,2
8,5
16,91 km

Visto 1196 volte, scaricato 15 volte

vicino Triana, Andalucía (España)

Domingo veraniego en Sevilla. Me he levantado temprano y me he planteado darme un paseito en patines, esta vez, visitando los jardines y zonas verdes de la parte occidental de Sevilla.

Me apasiona la jardinería, las plantas, el paisajismo y, por supuesto, la botánica y tenía en mente hacer algo así desde hace tiempo. Me he animado y planteo aquí una ruta urbana "verde", tranquila y sencilla. Me han salido unos 15 o 20 kilómetros pero, dado que pasamos por zonas verdes, podremos refrescarnos en cada una de sus fuentes cuando nos plazca.

Compartiendo este track quiero acercar a todo el público algunas de las zonas verdes de la ciudad. La finalidad es sensibilizar y que entre todos cuidemos nuestros siempre escasos parques y luchar contra el abandono, suciedad y vandalismo que podemos encontrar en alguno de ellos.

Espero que os guste y que la difrutéis.

Datos de la ruta:

Distancia recorrida 16,9 km
Ruta circular
Altitud máxima 13 m
Altitud mínima -3 m
Desnivel positivo 69 m
Desnivel negativo 69 m
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Parque Torre de los Perdigones

Su nombre proviene de una torre que permanece en el interior del parque que formaba parte de una antigua fábrica de “perdigones”, balas y zinc en plancha que se confeccionaban en la ciudad. En la actualidad, se conoce la torre como “Cámara Oscura” y se puede acceder a ella para contemplar una gran vista de la ciudad desde 45 metros de altura. Además de la torre, en el parque hay un área de juegos para niños. Encontraremos ciruelos, naranjos, jacarandas..
Fiume

Zonas verdes fluviales en la Dársena del Río Guadalquivir y Parque de San Jerónimo

La Dársena del Guadalquivir corresponde al antiguo cauce del río Guadalquivir, que una vez canalizado discurre al oeste del antiguo ménado de Tablada; actualmente se encuentra cegado al norte por la corta de la Cartuja, conectándose el puerto de Sevilla, que quedó en el interior del canal, con la vía fluvial por una esclusa situada al sur que permite el tráfico marítimo. Se halla en el municipio de Sevilla excepto dos pequeños sectores, uno situado al sur que pertenece al de Dos Hermanas y en la parte norte otro (la ribera oeste) al de Santiponce. Posee unos 13,5 kilómetros de longitud, con un ramal del puerto de unos 800 metros, y la salida al río por la esclusa de casi 3 Km. En la zona norte de la ciudad, junto al meandro de San Jerónimo, se encuentra el parque del mismo nombre, un espacio ajardinado de más de 140.000 m2 en el que, durante los años que precedieron a la Exposición Universal, se cuidaron, estudiaron y aclimataron las especies que reforestarían la Isla de la Cartuja durante el certamen internacional de 1992. Presidido por el colosal monumento a Cristóbal Colón, el parque tiene un diseño geométrico y, sin embargo, presenta áreas paisajísticas y una zona dedicada a huertos de carácter ecológico. El Parque de San Jerónimo ha quedado íntimamente ligado a los procesos de forestación de la Isla de la Cartuja con motivo de la celebración de la Exposición Universal de 1992. Durante los años que precedieron a aquella fecha emblemática, estos espacios formaban un conjunto de viveros en los que crecían, se estudiaban y se aclimataban las plantas que transformarían el recinto Expo 92. Aquí, las especies que llegaron desde América a través del Programa Raíces, recibieron los cuidados necesarios para que, tras ser trasladadas a los diferentes espacios que configuraron la Exposición Universal, pudieran crecer y desarrollarse en ellos. El espacio físico de lo que sería un nuevo parque quedó configurado durante la remodelación urbanística que experimenta Sevilla con motivo de la Exposición del 92: levantamiento del aterramiento de Chapina y prolongación de la dársena hasta el meandro de San Jerónimo (aterrándolo al final del mismo). De esta forma la ciudad incorporaba parte del cauce fluvial que permanecía aislado de la población. Tras realizar diferentes plantaciones, el antiguo vivero se convierte en un nuevo parque que abre sus puertas en 1995. El monumento a Cristóbal Colón, obra de Zurab Tsereteli, es una donación del ayuntamiento de Moscú a la ciudad de Sevilla. El conocido como Huevo de Colón es una escultura gigantesca que, en bronce, supera los 30 metros de altura. Dentro de una estructura ovoidal chapada en cobre, aparece Colón con un mapa entre sus manos sobre el que emergen las tres carabelas.
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Parque del Alamillo

Se trata de un terreno relativamente llano, aunque con leves ondulaciones.​ Hay especies que especies son propias de un bosque de rivera mediterráneo: sauces (Salix atrocinera), álamos (Populus alba), chopos (Populus nigra), olmos (Olmus minor) y fresnos (Fraxinus angustifolia).​ También hay acebuches (Olea europaea variedad sylvestris), algarrobos (Ceratonia siliqua), alcornoques (Quercus suber) y pinos (Pinus pinea).​ En otras zonas se aprecia el bosque andaluz por antonomasia: el encinar. Antes de que se extendieran los cultivos, la mayor parte de la masa forestal andaluza estaba constituida por bosques espesos de encinas (Quercus rotundifolia).​ También destaca la presencia de madroños (Arbutus unedo). Entre las cuarenta variedades que son habituales en el parque también hay céspedes, que crean una pradera natural, y muchas variedades de arbustos.​ En el año 2014 se añadió al parque un naranjal de 40 hectáreas.​ En la zona más céntrica del parque hay un grupo de monumentos. Cuando el presidente de la Casa de Extremadura de Sevilla se jubiló le solicitó al alcalde un monumento al maestro.​ Sánchez Monteseirín aceptó la sugerencia y en el año 2003 fue colocado el monumento al maestro. El monumento representa a un profesor dando clase a un niño en un pupitre. Fue diseñado por Ignacio Sancho Caparrini. También hay un monumento a dos poetas extremeños,​ José María Gabriel y Galán y Luis Chamizo, que fue colocado por la Casa de Extremadura en 2006.​ El 16 de septiembre de 2009 se colocó en el parque una estatua moderna de Don Quijote realizada en Talavera de la Reina. El motivo de la colocación fue el 25 aniversario de la Casa de Castilla la Mancha en la ciudad.
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Jardines del Guadalquivir

Jardines del Guadalquivir, la zona verde de mayor extensión de cuantas se construyeron para la Exposición Universal de 1992. En sus ocho hectáreas nos encontramos varios espacios temáticos que nos hablan de la evolución de los jardines y su relación con el ser humano. Si algo llama la atención mientras se pasea por ellos es el verde. Diecinueve años de abandono pueden hacer mucho daño, pero también han permitido que la flora de los Jardines se desarrolle de una forma espectacular creando auténticas bóvedas verdes que alivian las temperaturas en una ciudad tan falta de sombra. Además de su riqueza vegetal, los Jardines están salpicados de esculturas, fuentes y paseos que convierten el recorrido en una auténtica delicia. La primera obra que nos encontramos es ésta de la escultora austriaca Eva Lootz y que reinterpreta el símbolo de la ciudad de Sevilla, el NO&DO. La intervención en los Jardines del Guadalquivir ha contado con una inversión de 2'7 millones de euros que, sin embargo, no han permitido restaurar las fuentes del recinto. Sin duda los Jardines están diseñados para disfrutar de sus espectaculares fuentes, dispersas por todo el recinto, y el verlas apagadas deja un regusto amargo. Esperemos que se actúe sobre ellas pronto para que esta zona verde recupere la imagen que tuvo durante el 92. La fuente del Quinto Centenario: Tampoco ha habido dinero para poner farolas. De la restauración paisajística se ha encargado la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir gracias a fondos europeos, pero de la instalación de mobiliario, como son las farolas, debía ocuparse el Ayuntamiento. Y como todos sabemos, no tiene dinero para estas nimiedades. A lo largo de los Jardines nos encontramos amplias zonas de reposo y descanso que invitan a disfrutar de la naturaleza. El Pabellón del Futuro, siempre presente a pesar de su abandono y del desprecio con el que lo trata la ciudad. Bóvedas verdes. La Torre Mirador, otro de los grandes fracasos de nuestra ciudad. Un punto tan atractivo y con tantas posibilidades, permanece cerrado, oxidándose. Seguramente si algún día a alguien se le ocurre ponerlo en marcha, la maquinaria estará tan obsoleta y estropeada que su único fin será la piqueta. Una verdadera lástima. Las fuentes de agua potable siguen en el mismo estado que cuando se cerró la Expo. Inservibles. El Laberinto ha sido replantado de nuevo. Si se mantiene y los cipreses forman una pared vegetal, hará las delicias de los visitantes. Siempre es un gustazo emular a Teseo en busca del Minotauro. En la recuperación de los Jardines se han plantado más de 30.000 nuevas plantas, arbustos y árboles. Los lirios muestran su delicada belleza junto a rosales, clivias, buganvillas, calas... El Jardín de Juegos está atravesado por esta pasarela cuyo destino es ser recubierta por plantas trepadoras que ya se extienden hacia ella. Una de las zonas que más relumbrón ha perdido son los Salones del Eje Principal. Aún faltan plantas y sin duda las fuentes y cascadas apagadas le restan espectacularidad al espacio. Seguimos el paseo por el Bosque de Ribera y nos encontramos con esta obra del danés Per Kirkeby rodeada de calas y lirios. La imagen de edificio en ruinas, muy apropiada para unos jardines abandonados durante casi dos décadas, nos sirve para reflexionar sobre el legado de la Expo y sobre cómo lo estamos tratando en Sevilla. Esta fuente nos introduce en el Jardín del Reposo y la Lectura, un lugar rodeado de árboles y setos que nos permite desconectar del mundo y que nos invita a relajarnos. Sin duda, el rumor del agua contribuiría en mayor medida a este reposo. Y llegamos a un punto interesante del recorrido. Quien se encuentre con este tocón y no recuerde los Jardines durante la Expo, se extrañará de su utilidad. ¿Una escultura contemporánea? Casi. Se trata de parte de la obra "Hombre con camisa blanca y pantalón negro" de Stephan Balkenhol. ¿Y dónde está el hombre así ataviado? Pues fue robado en un momento indeterminado entre 1995 y 2010. Nadie sabe cuándo se robó ni dónde está. Únicamente queda el pedestal que la sostenía. La obra reflexionaba sobre la relación de la naturaleza con el hombre, de ahí que ocupase el lugar del sexto árbol que debería completar la plaza en simetría con los otros cinco. Una muestra más del desprecio de la ciudad y sus dirigentes hacia el Patrimonio y el arte. El Jardín de las Rosáceas será, sin duda, una maravilla cuando estalle el colorido floral de las plantas, algo que ya se intuye en algunas especies. Una vez más, las fuentes apagadas restan espectacularidad al jardín. Y en el centro del mismo esta pirámide / pérgola que simboliza la estabilidad. Terminamos el recorrido en el extremo sur de los Jardines. Tras recorrer el Jardín de las Plantas aromáticas y medicinales (en el que aún queda mucho por hacer) nos adentramos en el dedicado al Agua, con este estanque donde habita la flora... y la fauna (el silencio del lugar quedó roto cuando una tortuga de unos veinte centímetros de largo se lanzó al agua asustada por el ruido que hice al pisar la pasarela que cruza el estanque). Lirios y nenúfares que harían las delicias de Monet. Sevilla gana una maravillosa zona verde con estos Jardines. Gracias a la intervención llevada a cabo por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir la ciudad recupera un pulmón verde para disfrute de la ciudadanía. El Jardín Americano, los Jardines de las Delicias y el Paseo de Ribera recorren en varios kilómetros la ribera cartujana del Guadalquivir. Como siempre, sólo me queda animaros a que lo visitéis, los disfrutéis y sobre todo, que seamos capaces de cuidarlo, esta joya verde no merece volver a caer en el abandono y el vandalismo. Horario: De lunes a domingo, de 8.00 a 20.00 horas. Tres accesos: Norte (junto a Antique), Este (paseo de ribera) y Sur (entre el Jardín Americano y el Auditorio).
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Jardín Americano

Único a nivel nacional por su contenido exclusivo en especies americanas, el Jardín Americano, se encuentra ubicado en la Isla de la Cartuja, donde también está el Parque Científico y Tecnológico. Está delimitado por la Dársena del río Guadalquivir y el Camino de los Descubrimientos en su orientación este-oeste y se extiende desde el Auditorio de Rocío Jurado hasta el Pabellón de la Navegación en su eje norte-sur. De diseño paisajista, está estructurado en distintos parterres de formas irregulares junto a una red de caminos y senderos de tierra y empedrado que lo recorren en toda su extensión. Está dividido en distintos espacios según el tipo de vegetación que presenta: el Umbráculo, con una superficie de 1700 metros cuadrados, está formado por lamas de madera (certificada FSC) que están dispuestas de forma que favorece el sombreado necesario que requieren ciertas especies tropicales y subtropicales; el Jardín de la Esclusa, con una instalación afín de carácter didáctico, el Jardín Acuático se localiza en un lago que conecta con el río a través de un sistema de cascadas; el Jardín de Ribera que discurre por la orilla del río; el Jardín de las Palmeras; el Jardín de las Cactáceas y Plantas Crasas; el Muro Ajardinado cubierto por especies trepadoras; el Jardín de la Pasarela y las Pérgolas con estructuras de soporte para plantas colgantes que aportan sombra. En el entorno se encuentran los Jardines del Guadalquivir, una pasarela fluvial, un camino y un carril bici. La pasarela fluvial es una estructura flotante de 400 metros de longitud que discurre paralela a la orilla de la Dársena del Guadalquivir. Es de uso exclusivamente peatonal. El carril bici y la ruta peatonal recorren toda la zona de la Isla de Cartuja que va desde el Pabellón de la Navegación hasta el Auditorio Municipal Rocío Jurado, pasando por en entorno del Jardín Americano y los Jardines del Guadalquivir.
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Jardines del Monasterio de La Cartuja

Amplia zona donde los cartujos tenían su huerto, en el que plantaban verduras y hortalizas para su auto consumo; ahora hay una plantación de naranjos, que no da aspecto de estar muy cuidada, pues se veían varias naranjas en el suelo pudriéndose. También hay varios cipreses y tres edificaciones: Las capillas de Santa Ana, Santa Justa y Santa Rufina, del siglo XVI aunque reformadas en el XIX como pabellones de recreo. También hay otra zona a la entrada del Monasterio donde hay una plantación de hierbas aromáticas y medicinales. Frente a ellas, una hilera de árboles de raíces muy curiosas, enormes y retorcidas. Uno de ellos es el emblemático "ombú", del que se dice que fue plantado por el hijo de Cristóbal Colón.
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Parque de la Vega de Triana

El parque de la Vega de Triana, también llamado parque del Charco de la Pava, es un parque público de la ciudad de Sevilla, situado junto al río Guadalquivir y al oeste del Muro de Defensa de Triana. Dicho Muro de Defensa fue ideado para frenar las inundaciones. La orilla trianera del Guadalquivir era un terreno sin urbanizar conocido como la Vega de Triana. Al norte de esta vega se creó en la década de 1920 un asentamiento de chozas llamado Haza del Huesero.​ Muchos de sus ocupantes fueron realojados a lo largo de los años en barrios construidos en la segunda mitad del siglo XX, como el Polígono de San Pablo o el Polígono Sur.​ No obstante, la demolición total de esa barriada tuvo lugar en 1991. Al sur de la vega hubo, entre finales del siglo XIX y principios del XX, una venta conocida como El Charco de la Pava, que daría nombre a ese entorno. En la Venta del Charco de la Pava actuaron en los años 20 grandes artistas del flamenco local: Manolo Caracol, Rafael Ortega, Enrique el Almendro y otros.​ En menor medida, allí también hubo algunos asentamientos chabolistas. Este problema prácticamente desapareció en 2009, cuando se desmantelaron. El parque figuraba en el Plan General de Ordenación Urbana de Sevilla de 2006 y fue promovido por el Ayuntamiento de Sevilla, siendo alcalde Sánchez Monteseirín, y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Fue inaugurado el 16 de octubre de 2012 por el entonces alcalde, Juan Ignacio Zoido.4 Tuvo un presupuesto de 17,5 millones de euros, financiados en un 70% por Confederación a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional. El parque cuenta con un paso inferior bajo el Muro de Defensa, con dos compuertas metálicas abatibles de más de 5 toneladas. El parque tiene una extensión de 80 hectáreas. Cuenta con 4 kilómetros de carril bici, unos 3.000 árboles y 30.000 arbustos. En la zona septentrional del parque hay un centro deportivo municipal.
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Parque

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Parque de Los Príncipes

Ocupa una extensión de 100 mil metros cuadrados y fué inaugurado en 1973.​ Posee amplias praderas de hierba y caminos asfaltados. También está dotado, ya desde 1973, con un estanque para patos y cisnes​ ​ con varios puentes y una isla artificial central. Cuenta con unas instalaciones deportivas que incluyen un campo de fútbol.​ ​ Desde su origen el parque contó con una rosaleda, diseñada por José Elías.​ ​ Entre sus árboles hay especies como el naranjo, muy abundante; la jacaranda (jacaranda mimosifolia); tipuanas (tipuana tipu) y ciruelos de Japón, entre otros. El barrio de Los Remedios se construyó a lo largo del siglo XX. A mediados del siglo la abundancia de viviendas hizo que el barrio careciese de zonas verdes debidamente acondicionadas, con la salvedad de la plaza ajardinada de Don Otilio, realizada en los años 60. En la zona occidental del barrio existía un terreno sin construir calificado como zona verde desde el Plan de Ordenación Urbana de 1946 y que se mantuvo así en el Plan General de Ordenación Urbana de 1963.​ ​ En 1970, siendo alcalde Juan Fernández Rodríguez García del Busto, se comenzó con el proyecto de acondicionamiento de la misma.​ ​ Se ejecutó bajo la dirección de Luis Recasens, José Lupiáñez y José Elías. Se abrió al público el 14 de abril de 1973.4​ ​ Fue inaugurado oficialmente el 23 de abril de ese año.​ La cinta fue cortada una niña llamada María Luisa González, junto con el alcalde de la ciudad. En 1973 el Ayuntamiento también realizó el traslado de la Feria de Abril a una parcela cercana. Antes esta feria se situaba en el Prado de San Sebastián. La primera Feria de Abril en Los Remedios comenzó una semana después de la inauguración de este parque. El parque de los Príncipes dotó a Los Remedios y a Triana de una amplia zona verde.7 Desde los años 70 ha albergado algunos actos públicos, como una exposición de carruajes​ ​diversos concursos,​ recitales​ y otros eventos. En 1992, con motivo de la Exposición Universal que se celebraba en la ciudad, la ciudad de Viena, Austria, regaló a Sevilla una glorieta con juegos infantiles. Seis técnicos vieneses montaron los juegos y un ceramista de la capital austríaca se encargó de los adornos. Los trabajos comenzaron en febrero de 1992. No obstante, en marzo unos vándalos destrozaron la glorieta. Esto motivó que la concejal y futura alcalde Soledad Becerril propusiera cerrar los parques y jardines de la ciudad por la noche.​ La glorieta de Viena fue reparada posteriormente. La inauguración de la glorieta tuvo lugar en septiembre de 1992 por parte del alcalde de Viena y el alcalde de Sevilla, Alejandro Rojas-Marcos. Como Viena celebraba entonces el 125 aniversario de los valses de Johann Strauss, dos mujeres austríacas acudieron vestidas al estilo del siglo XIX.
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Jardines del Capote

Gente joven, buen ambiente, cachimbas, guitarras, libros, gente practicando deportes... Pequeño rinconcito verde de Sevilla donde puedes relajarte y echar un buen rato con un buen libro o con los amigos. Relax en los bancos o echado en la hierba contemplando el río Guadalquivir así como la cara que nos muestra Triana desde nuestra perspectiva. Si tienes suerte pueden aparecer los gansos, a modo de dueños del lugar, que junto con los otras aves acuáticas y ribereñas crean un ambiente de naturaleza peculiar y refrescante. Desgraciadamente, como ocurre con todas los hermosos rincones naturales que se exponen abiertamente al público, estos jardines también sufren la falta de consideración de alguno de sus visitantes que, en ocasiones, tiran sus basuras ignorando los muchos contenedores y papeleras disponibles. Excelente lugar para relajarse, tomar el sol, disfrutar de las vistas.
Fiume

Paseo fluvial

Paseo fluvial junto al río Guadalquivir
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Parque infantil aledaño a biblioteca

Precioso u coqueto parque infantil aledaño a la biblioteca Felipe González Márquez. Oasis de frescor, de texturas y de bienestar dada las escasas zonas verdes de la zona.
Waypoint

Fin de ruta

Fin de ruta

2 commenti

  • Foto di Albo Lopez

    Albo Lopez 1-set-2019

    La probaré! Me pondré los patines y la recorreré con mis perretes.

    Gracias!

  • Foto di AlfredoFel

    AlfredoFel 2-set-2019

    Gracias, El carril bici es algo peligroso para la convivencia de patinadores, ciclistas, etc, y perros. Hay demasiado tráfico y la seguridad/convivencia entre todos es lo primero. :)
    Qué lo disfrutes!

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