Tempo  5 ore 54 minuti

Coordinate 5405

Caricato 14 agosto 2015

Recorded agosto 2015

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2.468 m
1.188 m
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25
49
98,67 km

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vicino Gletsch, Canton du Valais (Swiss Confederation)

De entre los desafíos que presentan las carreteras de los Alpes, la combinación de los puertos de Nufenen, San Gotardo y Furka, en Suiza central, ofrece algo diferente, y una dificultad superior a todos los demás. Decenas de miles de personas han recorrido estas cumbres, pero muy pocas (o ninguna) se han atrevido con uno de los grandes retos de los viajes alpinos: ¿cómo se empieza a hablar de estas maravillas interconectadas de la naturaleza y la ingeniería sin recurrir a la trillada hipérbole, al tópico gastado o (quizá con mayor elocuencia) a un silencio de absoluta estupefacción?
NUFENEN PASS 2.478m
En ciertas carreteras europeas, uno puede escalar dos kilómetros hacia la atmósfera y apenas percibir cómo la tierra se ha ido acercando al cielo. Aunque, por suerte para él, no es el caso del puerto de Nufenen, el paso de montaña más elevado de un país tan montañoso como Suiza (el Giogo di Santa Maria, mitad suizo y mitad italiano, es ligeramente más alto). Feroz y con una columna vertebral desfigurada por una hilera de torres de electricidad, el Nufenen es el último cachorro de una noble camada. Sus hermanos, el Furka, el Susten, el Grimsel y el San Gotardo, forman la familia más unida y hermosa de todos los puertos de los Alpes. El Nufenen se alza por encima de ellos, un poco separado, como si fuera el hijo ilegítimo, el hermano bastardo de los demás. Laurent Dufaux, uno de los mejores corredores suizos de la década de 1990, lo confirma: «El Nufenen es diferente a los otros. Es más desagradable». De hecho, según Dufaux, el Nufenen «es tan difícil como cualquier otra escalada que yo haya visto en el Tour o el Giro, pero no tan conocido». Se le ocurre una palabra para definir esa ascensión de 13,3 kilómetros al 8,5 % desde Ulrichen, en un extremo del cantón del Valais: «Extrema». Fabian Cancellara, mejor corredor suizo de la pasada década, está de acuerdo en que, aunque el Nufenen es estadísticamente solo un poco más duro que el Alpe d'Huez, la combinación de viento, pendiente irregular y altitud lo convierten en «la más difícil de las grandes escaladas que tenemos en Suiza». «Desde Ulrichen, haces los dos primeros kilómetros, la carretera se allana un poco y de pronto te topas con un inmenso muro en el que está esculpida la carretera», dice. Cancellara advierte de que la ruta hacia la cima desde Airolo, mucho más larga y en el lado opuesto, es «larga y a veces extremadamente ventosa. No es tampoco el lado más directo». En realidad, nadie ha tachado nunca al Nufenen de ser una salida fácil desde los valles de Bedretto o Áginatal. Por lo que se sabe, los romanos estuvieron entre las primeras personas que usaron una ruta para ir y venir entre Pizzo Gallina 3.061m y el glaciar Gries, pero durante siglos fueron solo los más fuertes quienes se atrevieron a recorrerla. Fue y sigue siendo uno de los Rincones de los Alpes donde se producen más nevadas, que se registran incluso hasta bien entrado julio. En parte por esa razón las cimas de Nufenen y alrededores han formado siempre una barrera natural de diferenciación política y lingüística. Mucho antes de que los cantones de ambos lados (Valaís y Tesino) tuvieran sus actuales nombres estaban divididos por el Nufenen. Era algo tan natural como la nieve en invierno y las flores en primavera.

Desde Ulrichen, con el telón de fondo del Finsteraarhorn (4.274 metros, la montaña más alta de los Alpes berneses), el cambio de paisaje llega antes, Tras 3,5 kilometros la carretera emerge de entre los árboles para desembocar en un altiplano. Aquí, ese inmenso muro que describía Cancellara, esa bestia temible, borra el horizonte. La carretera, en lugar de esquivarlo, se adhiere a él. Luego, cuatro kilómetros rectos y dolorosos nos llevan a una sucesión de horquillas que funcionan como el ascensor de cristal del Nufenen, meciendo nuestros estómagos mientras el valle va quedando por debajo. La pendiente no da tregua, el aire escasea, pero el último kilómetro es seguramente la llegada más espectacular a una cima que existe en los grandes puertos suizos, con el lago Griessee o Gries brillando mágicamente al pie del glaciar del mismo nombre. Otra ventaja que tiene el Nufenen sobre los más valorados puertos de Furka, Grimsel, Gotardo y Susten, es la altura. Y la altura siempre es bella, aunque en este caso no lo sea de un modo convencional.

FURKA PASS. 2.436m
Por mucho que lo intentemos, es difícil no recurrirá los superlativos. La carretera de Furka comienza a alejarse de la esplendorosa cuna verde de Realp en dirección al cielo, atravesando una sucesión de horquillas esculpidas con primor y permitiéndonos espiar el puerto casi desde el mismo sitio donde Tilly Masterson espió e intentó matar a Alsid en la película de James Bond de 1964, película no menos fascinante que la que nos proyecta el Furka. Aunque aquí nadie te regala nada. En la zona cercana a esa rumorosa cascada que viene de la montaña y pasa bajo la carretera, en Bielenstael, la pendiente y a veces el viento se vuelven feroces. Pero, como suele ocurrir en estas alturas, el dolor tiene premio, en este caso son unas «vistas sorpresa» que llegan justo después de cruzar la cima y dejar atrás el hotel Furkablick. Dos maravillas hechas por el hombre, las carreteras del Furka y del Grimsel, se entrelazan a lo largo de dos laderas adyacentes, como si fueran el látigo de un gigante que quisiera derribar una peonza. Y, al lado, el majestuoso Finsteraarhom. Mark Twain lo expresó mejor que nadie con palabras en Un vagabundo en el extranjero: «Todo el mundo, sin excepción, verá su fatiga recompensada cuando divise por primera vez al monarca del Oberland, el tremendo Finsteraarhorn». «Un momento antes todo era monótono, pero en una zancada llegamos a la cima del Furka. Justo frente a nosotros, a solo 25 kilómetros esta majestuosa montaña eleva sus despeñaderos nevados hacía la profundidad del cielo azul. Las montañas más bajas a cada lado del puerto forman lo que parece una suerte de marco para su gran señor. Y reducen tanto las vistas que es imposible ver cualquier otra elevación notable del Oberland. Nada desvía la atención de la grandeza solitaria de Finsteraarhorn y de los salientes que forman los contrafuertes del pico central.
Desde el Furka, la carretera se despliega junto a una muralla a través de siete curvas en zigzag hasta pasar por el hotel Belvedere, de ciento cuarenta años de antigüedad. Si lo descendemos, la última de esas curvas se convierte en un poderoso tirachinas que lanza la bicicleta a una velocidad de vértigo a lo largo de los tres kilómetros en línea recta que conducen a Gletsch.
La última palabra sobre las grandes escaladas uizas se la cedemos a uno de los ciclistas suizos de más éxito del último medio siglo, Fabian Cancellara. «Cuando vas con tu bici por el Furka, —dice—, no solo estás yendo por una montaña. Son lugares importantes en la historia de Suiza por muchas razones ajenas al deporte. Quizás no conozcas todas las historias sobre la guerra o el modo en que se construyó la carretera, pero sabes que estás viendo algo importante, célebre y muy bonito. Estas montañas son así. El Mont Ventoux de Francia, por ejemplo, puede ser más famoso, pero si lo comparas con estas escaladas... no es ni mucho menos más bonito.»





SAN GOTARDO. EL PUERTO DE LOS ADOQUINES Y MUCHO MÁS
Por Claudi Montefusco.
Cuando planeamos el viaje por Suiza esta era una de las etapas que no se discutían. San Gotardo, el puerto de los adoquines, es una de las subidas que sobresale en el imaginario de los cicloturistas. Para mí, que mitifico la cuesta de al lado de mi casa, imaginad esto: es como juntar el Tour de Flandes y el Tourmalet. Nufenen y Furka son otros dos puertos de los que no es fácil olvidarse, aunque eso no lo sabíamos exactamente antes de haber estado ahí.
San Gotardo es el Puerto de paso entre Zurich y Milán, por lo que su comunicación ha sido históricamente clave. El Túnel en 1882 para el tráfico ferroviario y reemplazó por carretera de 17 km se abriría en 1980. Un segundo túnel ferroviario a través del macizo está siendo construido en la actualidad, el que será el túnel más largo del mundo, con 57 kilómetros de longitud. Aunque nosotros usaremos la vieja carretera. Ya queda poco. Le tengo ganas a este puerto. Imagino 10 km por la mítica Vía Tremola, ese tramo adoquinado está considerado como el monumento más extenso de Suiza. Ese tramo de puerto adoquinado con el que yo había soñado tanto tiempo.
Desde Airolo espero los adoquines y éstos no llegan, por un momento temo haber cogido la carretera del Tunel, pero pronto un par de tramos cortos empedrados me recuerdan que estoy en el buen camino. Tras un último desvío hacia el túnel llega el adoquín, que ya no nos abandonará hasta el final. Un tramo de poco más de cuatro kilómetros de pavés lisito y muy bien colocado que no dificulta en exceso la escalada. Mientras estamos ya en plena via Tremola se produce un momento mágico, de esos de regreso al pasado. Un instante en el que dos momentos pretéritos distantes entre sí en el tiempo se solapan ante nuestros ojos.
Coches de época descapotables nos adelantan, y poco después todo el tráfico debe detenerse porque aparece un carromato de caballos del siglo XIX, donde solían viajar los mensajeros y llevar el correo entre los dos valles. Sus conductores y los pasajeros nos saludan. Toda la Via Tremola de bajada es para ellos. Una nueva atracción turística que nos permite saber que San Gotardo no es un puerto cualquiera, no es una subida cualquiera. Al contrario, con toda probabilidad es uno de los pasos con más historia de todos los Alpes
Una etapa como esta no se hace todos los días, ni todos los años. 110km kilómetros memorables en un día perfecto con tres puertazos que son un lujo, cada uno en lo suyo. Seguro, la etapa del San Gotardo es más que la Vía Tremola, mucho más que 3.000 metros de desnivel, mucho más que pedalear sobre el túnel más largo del mundo, mucho más que una parte de la historia de Suiza. Vale la pena vivirlo.

NOTA
Las descripciones y fuente de motivación son de:

ASCENSIONES SECRETAS. 50 Nuevos puertos que deberías descubrir. Daniel Friebe y Pete Goding.

REVISTA PEDALIER nº 51


Cartografia
2520 Jungfrau Region
ISBN: 9783302025209
Escala: 1:25.000
Editorial: Office Federal de Topographie
Fecha de la edición: 2008
Idiomas: Alemán, Francés, Inglés
Tipo: Topográficos oficiales
Zona: Europa > Suiza

Mapa GPS:
http://www.openfietsmap.nl/downloads/alps
ó
Garmin topo swiss v3 vector & raster map
Furkapass (2436m)
Rcn 65mtb - Gottardo Bike Etappe 1 (Andermatt-Airolo)
Zum Loch
Nufenenpass / Passo Della Novena (2480m)
1 Rhone-Route - Etappe 2 (Oberwald-Brig)
Passo Del San Gottardo (2106m)

4 commenti

  • Mazandrero 25-giu-2019

    Esta es una de las mejores rutas de carretera del mundo, sino la mejor. El Nufenen durísimo.

  • Foto di juancar_lo

    juancar_lo 5-lug-2019

    El adoquinado, ¿qué longitud tiene? ¿los cuatro que dice el texto? ¿más?
    ¿hay riesgo de machacar las llantas (en subida, digo)?

  • Mazandrero 5-lug-2019

    Unos 6km, y antes hay trozos con adoquín y trozos sin él. Están muy bien colocados, se sube bien.

  • Foto di juancar_lo

    juancar_lo 5-lug-2019

    Gracias.

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